Guías para entender tus análisis
Explicaciones en lenguaje sencillo de 23 pruebas de laboratorio frecuentes, con rangos de referencia de fuentes oficiales y, cuando corresponde, la mirada de los libros de medicina funcional que usamos como base.
Cómo leer un informe de laboratorio
- Cada laboratorio tiene sus propios rangos. Depende del equipo, del método y de la población de referencia. Mira siempre la columna «valores de referencia» de tu informe.
- Revisa la unidad. La glucosa puede venir en mg/dL o en mmol/L; la vitamina D en ng/mL o nmol/L. El mismo número en otra unidad significa algo distinto.
- Un valor fuera de rango no es un diagnóstico. Puede deberse al ayuno, a la hora de la toma, a un medicamento o a una variación normal. Lo que importa es la tendencia y el conjunto.
- Un valor «normal» tampoco garantiza que todo esté bien. Por eso conviene hablar de tus síntomas con un profesional.
- Sigue las instrucciones de preparación de tu laboratorio (ayuno, horario, suspender o no algo). No cambies ni dejes ningún medicamento por tu cuenta.
Azúcar e insulina
Estas pruebas muestran cómo maneja tu cuerpo el azúcar. La glucosa es lo que se ve en la sangre; la insulina es la hormona que la mueve hacia las células. Mirarlas juntas da una imagen más completa que mirar solo una.
- Glucosa en ayunas — Cuánto azúcar hay en tu sangre después de al menos 8 horas sin comer.
- Glucosa 2 h después de la carga — Cuánto sube el azúcar dos horas después de beber una carga de glucosa (la «curva» o prueba «pre y post»).
- Hemoglobina glicosilada (HbA1c) — El promedio de tu azúcar en sangre durante los últimos ~3 meses.
- Fructosamina — Refleja el promedio de tu azúcar en sangre de las últimas 2–3 semanas (la HbA1c cubre unos 3 meses).
- Insulina en ayunas — La hormona que sube cuando comes para guardar el azúcar. Si está alta mucho tiempo, las células dejan de escucharla (resistencia a la insulina).
- Insulina 2 h después de la carga — Cuánta insulina produce tu cuerpo para manejar una carga de azúcar.
Grasas en sangre
El perfil de grasas (lípidos) mide cuánto colesterol y triglicéridos viajan en tu sangre. No se interpretan de forma aislada: importan las proporciones entre ellos, tu edad y tus otros factores de riesgo, algo que solo un médico puede valorar en conjunto.
- Triglicéridos — La grasa que viaja en la sangre. Se dispara sobre todo con exceso de azúcar, harinas refinadas, alcohol y resistencia a la insulina.
- Colesterol total — La suma de todos los tipos de colesterol. Por sí solo dice poco.
- Colesterol LDL — El colesterol que viaja hacia los tejidos. Un LDL elevado se relaciona con más riesgo cardiovascular, sobre todo si hay otros factores.
- Colesterol HDL — El colesterol que se recoge de los tejidos y vuelve al hígado.
- Colesterol no-HDL (calculado) — Colesterol total menos HDL: incluye todo el colesterol que puede depositarse en las arterias.
- Apolipoproteína B (ApoB) — Cuenta las partículas que transportan colesterol y triglicéridos. Más partículas, más posibilidad de que se depositen en las arterias.
- Relación triglicéridos / HDL (calculada) — Un indicador práctico: lo ideal es que los triglicéridos sean parecidos al HDL (1:1) o como máximo el doble (1:2).
- Relación colesterol total / HDL (calculada) — Divide el colesterol total entre el HDL. Jaramillo cita a la Asociación Americana del Corazón: por debajo de 5 es buena señal.
Tiroides
La tiroides es la glándula que regula el ritmo del metabolismo. Su análisis principal es la TSH, la señal con la que el cerebro le pide más o menos hormona.
- TSH — La señal que manda la hipófisis para que la tiroides trabaje. TSH alta = la tiroides está lenta; TSH baja = está acelerada.
Hierro y vitaminas
Estas pruebas miden reservas de nutrientes que el cuerpo necesita para producir energía, sangre y defensas. Se pueden alterar por la alimentación, la absorción, el ciclo menstrual, ciertos medicamentos y otras causas.
- Ferritina — La proteína que almacena el hierro. Baja indica reservas de hierro bajas; sube también con inflamación e infecciones.
- Vitamina D (25-OH) — Una hormona que fabricas con el sol. Participa en huesos, defensas, ánimo y hormonas.
- Vitamina B12 — Vitamina clave para la sangre y el sistema nervioso. Se encuentra sobre todo en alimentos de origen animal.
- Homocisteína — Un marcador que sube cuando faltan vitaminas del grupo B (B12, folato, B6).
Inflamación
Los marcadores de inflamación indican si el cuerpo está reaccionando a algo (una infección, una lesión o un estado inflamatorio de fondo). Suben con muchas causas distintas y por sí solos no dicen cuál es.
- Proteína C reactiva ultrasensible (PCR-us) — Mide inflamación de bajo grado en la sangre. Es un marcador general, no dice de dónde viene.
- Proteína C reactiva (PCR estándar) — Sube con infecciones e inflamación. No sirve para medir riesgo cardiovascular (para eso se usa la ultrasensible).
Hígado y ácido úrico
El hígado procesa nutrientes y toxinas; el ácido úrico es un residuo que los riñones eliminan. Ambos reflejan, entre otras cosas, cómo te alimentas, tu peso y tu actividad física.
- Ácido úrico — Un residuo del metabolismo. Puede causar gota, pero también acompaña a la resistencia a la insulina.
- ALT / TGP (transaminasa) — Una enzima del hígado. Sube cuando el hígado está estresado, por ejemplo con hígado graso, alcohol o algunos medicamentos.
Aviso: contenido educativo e informativo elaborado a partir de fuentes públicas y de los libros citados en Metodología. No es consejo médico, diagnóstico ni tratamiento.
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